|
Arándanos frescos:
Consejos para disfrutarlos mejor
CÓMO COMPRAR ARÁNDANOS
El verano es la temporada de las arándanos. A la hora
de comprarlos, elija las bayas que estén más firmes, rellenitas y secas con piel
suave y con un
brillo plateado. Evite la fruta demasiado blanda y arrugada, o con signos de
moho. Las bandejas con manchas de jugo indican que la fruta está magullada.
CÓMO ALMACENAR LOS ARÁNDANOS
Lleve a la heladera los arándanos frescos en cuanto
llegue a su casa. Lávelos justo antes de usarlos. Úselos dentro de los 10 días
de ser comprados.
CÓMO CONGELAR LOS ARÁNDANOS
Congele los arándanos sin lavarlos y completamente
secos. Deseche las que estén magulladas o arrugadas.
Coloque los arándanos en contenedores para o en bolsas para congelar tipo Ziploc
con cierre. Cuando estén congelados, puede retirar sólo la porción que necesita;
enjuáguelos antes de usarlos.
SUGERENCIAS PARA SERVIR ARÁNDANOS
Los arándanos frescos no tienen que pelarse, picarse o
deshuesarse. Sólo necesitan enjuagarse y están listos para disfrutarse a
puñados. Pruébelos en licuados, en cereal frío o caliente, con helado de crema o
yogurt, o incorpórelas a recetas para muffins o bizcochuelos.
Sírvalos acompañados de cualquier otra fruta como naranjas, bananas, melones o
ananá.
Algunas maneras rápidas de servir arándanos, son:
- Servir cucharadas de arándanos frescos o congelados en la cavidad de un
medio melón pequeño y cubrir con yogurt de sabor vainilla o dulce de leche.
- Espolvorear arándanos y nueces sobre una ensalada.
- Añadir delicadamente arándanos frescos o congelados (ya descongelados) a
la masa para muffins o bizcochuelos, justo antes de meterlos al horno.
- Para un snack refrescante y saludable que los niños puedan disfrutar,
lave y seque bien los arándanos y congélelos en pequeñas bolsas de plástico
tipo Ziploc con cierre hermético
|